6 de Marzo del 2026 El Centro Democratico se la juega por la cohesion
A pocos días de las elecciones legislativas de 2026, el Centro Democrático ha definido una estrategia de "bloque" para recuperar el protagonismo en el Congreso de la República. Bajo el liderazgo del expresidente Álvaro Uribe, la colectividad decidió inscribir una lista cerrada al Senado, una apuesta que busca priorizar la disciplina de partido sobre los liderazgos individuales. En esta lista, figuras de peso como Andrés Forero, Rafael Nieto y el empresario Mario Hernández encabezan los primeros renglones, mientras que Uribe ocupa el simbólico puesto número 25, actuando como el gran motor electoral para alcanzar la ambiciosa meta de 4 millones de votos.
En el Valle del Cauca, la dinámica se traslada a la Cámara de Representantes, donde el partido busca consolidar su presencia en un departamento tradicionalmente complejo para el uribismo. En ese sentido el exsenador Gabriel Velasco, una de las figuras más influyentes del partido en el suroccidente colombiano, ha asumido el rol de estratega y articulador. Aunque no figura como candidato en esta oportunidad, Velasco ha sido enfático en su apoyo a la lista institucional del Centro Democrático, así como impulsar nuevos liderazgos que mantengan la línea de defensa del sector productivo y la seguridad en el Valle.

Dentro de esos nuevos liderazgos destaca el nombre de Jaime Arizabaleta, reconocido por su defensa de los principios institucionales y su presencia constante en el debate nacional, presentándose con el número 113 en el tarjetón del Centro Democrático. Arizabaleta ha centrado su discurso en la recuperación de la autoridad en Cali y el Valle, denunciando lo que considera un deterioro en el orden público y la infraestructura social de la región bajo las actuales administraciones.
Con las elecciones a la vuelta de la esquina este 8 de marzo, el Centro Democrático espera que esta combinación entre una lista nacional disciplinada y candidatos regionales con alta visibilidad le permita recuperar las curules perdidas en comicios anteriores. Para los simpatizantes en el Valle del Cauca, la instrucción es clara: votar por el logo del partido para el Senado y marcar el número 113 bajo el mismo emblema para la Cámara, buscando así una representación integral que defienda el legado del uribismo en el Congreso.